
¡Se armó el lío en Colombia! El Consejo Nacional Electoral pegó un grito este jueves y sancionó a dos partidos y varios cerebritos de la campaña de Gustavo Petro en 2022 por gastar más de lo permitido, como si el presupuesto fuera un buffet libre. Con seis votos contra tres, los magistrados soltaron multas de casi 1.6 millones de dólares a los encargados financieros y a los partidos Colombia Humana y Unión Patriótica, que llevaron a Petro al trono.
Es un hito: nunca antes habían sancionado una campaña en Colombia, aunque Petro se salva de la quema directa, como si tuviera un escudo invisible. Entre los castigados está Ricardo Roa, hoy mandamás de Ecopetrol, y otros peces gordos. La Unión Patriótica, indignada, dijo que esto “vulnera la legalidad” y que todo se basa en puras suposiciones, como culpar a alguien por el olor a quemado sin ver el fuego.
Y hay más salsa: la campaña de Petro también está manchada por el juicio a uno de sus hijos por supuesto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, ligado a plata de un exnarcotraficante. Con las presidenciales de 2026 a la vuelta, Petro lidia con una crisis con Estados Unidos y escándalos que no paran. Sin chance de reelección, busca un heredero de izquierda mientras su aprobación se tambalea en un 46%, según Cifras y Conceptos.
Esto está más picante que un ajiaco en día de lluvia. ¿Podrá Petro pasar la antorcha sin quemarse, o se le vendrá todo abajo como castillo de naipes? Colombia entera está pegada a esta novela política.

