¡Escándalo en el Estado de México! El pasado 14 de enero, un video viral en redes sociales expuso un presunto abuso de autoridad de dos policías estatales en el Periférico Norte, a la altura de la avenida Jesús Reyes Heroles, en Tlalnepantla. Lo que comenzó como una detención irregular a una automovilista, terminó en una agresión que parece sacada de un mal reality.
Los policías, sin facultades legales para actuar como Tránsito ni emitir infracciones, detuvieron a una conductora de camioneta, escondiéndose bajo puentes para evitar ser grabados. Un motociclista, al notar la irregularidad, se acercó a apoyar a la mujer y cuestionó a los uniformados sobre su autoridad para infraccionar. ¿La respuesta? Una escalada de gritos que pasó rápido a golpes, mientras el ciudadano, desarmado, solo pedía explicaciones.
Las imágenes desataron furia en redes, donde usuarios denunciaron el uso excesivo de fuerza y una clara violación de derechos humanos. Es como si los policías confundieran su placa con un pase libre para actuar como matones. El regidor de Tlalnepantla, Adrián Juárez, acompañó al motociclista a presentar una denuncia formal, exigiendo una investigación profunda para determinar responsabilidades administrativas y penales. También llamó a la ciudadanía a documentar y reportar abusos, dejando claro que ninguna autoridad puede violentar bajo el pretexto de su cargo.
Hasta ahora, ni la Secretaría de Seguridad ni la Fiscalía han dicho “esta boca es mía”, y no se sabe si los policías fueron separados de sus funciones. Este caso aviva el fuego de las constantes acusaciones de corrupción y abuso policial en una de las entidades más inseguras del país. ¿Justicia o solo otro video viral olvidado?


