¡Drama en la playa! La Auditoría Superior del Estado de Guerrero (ASE) le puso un alto a la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, desmintiendo que tenga una “carta de liberación” por la cuenta pública 2023. Mientras la edil presume estar más limpia que una arena recién rastrillada, la ASE dice que las auditorías siguen abiertas y que no hay exoneración alguna.
En un comunicado que suena a regaño de profesor, la ASE aclaró que el papelito que mostró Abelina no es un pase libre, sino una simple solicitud de aclaración sobre el Ramo 28 de Participaciones Federales. Eso no cierra ninguna auditoría ni borra observaciones. La revisión al Ayuntamiento de Acapulco, por posibles irregularidades con casi 898 millones de pesos del Ramo 33 (principalmente del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal), sigue en pie. Este escrutinio viene de un convenio con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) firmado en abril de 2024, que le da dientes legales a la ASE.
Antes del desmentido, Abelina López salió a declarar que no tiene broncas con la ley ni con la ASF, jurando que ya solventó todo lo de 2023. “Jamás me he negado a rendir cuentas”, dijo, como si estuviera audicionando para un papel de mártir. También acusó a las auditorías de ser una persecución política, como si fueran una novela de intriga en lugar de un trámite administrativo.
La ASE insiste en que hay otro proceso abierto sobre el Ramo 33, diferente a lo que menciona la alcaldesa. Mientras, respetarán lo que diga la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la controversia constitucional del municipio. Pero una cosa está clara: no hay exoneración. ¿Logrará Abelina salir de esta tormenta fiscal o seguirá el culebrón? Acapulco espera respuestas entre olas y auditorías.


