¡Se acabó el alivio, automovilistas! Si dejaste pasar la fecha límite del subsidio de tenencia en la Ciudad de México (31 de marzo) o el Estado de México (6 de abril), prepárate para abrir la cartera en serio. Perder este descuento del 100% significa que ya no solo pagarás el refrendo, sino el monto completo del impuesto, y eso puede pegar duro en tu economía personal.
El subsidio era una mano amiga para aliviar la carga fiscal y animar a regularizar tu vehículo, pero ahora toca enfrentar la realidad sin descuentos. La tenencia puede llegar a ser hasta el 3% del valor facturado de tu auto, una diferencia que se siente más que un bache en carretera. Sin el beneficio, sumarás este costo al refrendo anual, y el total varía según el valor del carro y la entidad donde estés.
No pagar a tiempo no solo engorda la deuda con multas, sino que bloquea trámites esenciales y complica la operación legal de tu vehículo. Imagina no poder renovar placas o vender tu auto por un adeudo. La recomendación es clara: consulta tu deuda total en los portales oficiales de CDMX o Edomex y salda cuanto antes para evitar dolores de cabeza mayores.
Afortunadamente, puedes pagar en línea, en bancos, tiendas autorizadas, kioscos de tesorería o por apps móviles oficiales. Regularizarte pronto mantiene vigentes tus documentos y te salva de gastos extras por sanciones o trámites atorados. Así que, ¿qué esperas? No dejes que tu bolsillo sufra más de lo necesario. Esto duele más que una llanta ponchada en pleno viaje.


