
¡El agua desata pasiones encontradas! El activista Adrián LeBarón expresó en redes sociales su rechazo a la recién aprobada Ley General de Aguas y las modificaciones a la Ley de Aguas Nacionales en la Cámara de Diputados, argumentando que introduce restricciones que limitan una visión de largo plazo para planificar el uso del recurso hídrico. Para LeBarón, el agua debe priorizarse para el campo, impulsando siembra, cosecha y producción de alimentos, esenciales para la subsistencia de familias y la generación de empleos.
“Hay que evitar ahorcar a quienes todos los días le dan vida”, señaló, refiriéndose a los trabajadores agrícolas. Insistió en que el compromiso con el sector rural “va más allá de una ley”, ya que está en juego la vida de millones que dependen de la tierra. LeBarón defendió al campo como “palanca del progreso” y advirtió que abandonarlo tendría graves consecuencias, prometiendo “defenderlo contra quienes lo quieren ver vulnerable y roto”.
Por otro lado, el Gobierno de Claudia Sheinbaum respaldó la reforma. Efraín Morales López, director de Conagua, aseguró en conferencia que traerá “grandes beneficios al pueblo de México”, sentando bases para que futuras generaciones no sufran por agua. Criticó la visión comercial que ha llevado a acaparamiento y sobreexplotación, enriqueciendo a unos pocos. “La ley garantiza agua para todos y es un acto de justicia”, afirmó, instando a los productores a no creer en “narrativas falsas” y destacando que los pequeños agricultores serán beneficiados al revertir inequidades.
¿Es esta ley un freno al campo o un paso hacia la equidad? Esto está más dividido que un río en sequía.

