
Una nueva alerta por la presencia de drones obligó al aeropuerto de Múnich a cerrar por segunda noche consecutiva el viernes, en un contexto de creciente preocupación por este tipo de incidentes en Europa. La noche anterior, el aeródromo del sur de Alemania ya había suspendido operaciones por razones similares, lo que resultó en la cancelación de más de 30 vuelos y afectó a cerca de 3,000 pasajeros varados. Durante la mañana del viernes, el tráfico aéreo se normalizó, pero la interrupción volvió a ocurrir horas después.
En un comunicado publicado en su página web, el aeropuerto bávaro señaló que, en la noche del 3 de octubre, la Seguridad Aérea Alemana (DFS) decidió suspender preventivamente las operaciones de vuelo hasta nuevo aviso debido a reportes de drones no confirmados. La policía indicó que los primeros avistamientos del jueves se registraron alrededor de las 8:30 p. m. (hora local) en áreas cercanas como Freising y Erding, y más tarde, cerca de las 9:05 p. m., los aparatos fueron detectados en el perímetro del aeropuerto, lo que llevó al cierre inmediato.
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, describió el suceso como una “nueva advertencia” en una declaración al periódico Bild, instando a采取 medidas más drásticas como “derribar los drones en lugar de esperar”. Por su parte, el gobierno del canciller Friedrich Merz iniciará el miércoles una revisión de las normativas de seguridad aérea y policial para permitir que el ejército intervenga en la destrucción de drones, tarea que hasta ahora recae exclusivamente en la policía.
En un panorama más amplio, varios países de la Unión Europea (UE) y la OTAN sospechan de la implicación de Rusia en la presencia de drones en zonas estratégicas. Aeropuertos en Dinamarca, Noruega, Polonia, así como bases militares, han enfrentado interrupciones recientes por aparatos no identificados. Rumanía y Estonia han señalado directamente a Moscú, que ha desestimado las acusaciones. Polonia reportó la incursión de 19 drones en su espacio aéreo a principios de septiembre, mientras que el aeropuerto de Copenhague cerró el 22 de ese mes y otros puntos clave en Dinamarca fueron sobrevolados el día 25.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, afirmó recientemente que solo un país representa una amenaza para la seguridad europea, apuntando a Rusia. Moscú, por su parte, negó rotundamente cualquier participación y, a través del presidente Vladimir Putin, acusó a Europa de promover una “histeria” para justificar mayores inversiones en defensa. El jueves, los 27 países de la UE se reunieron en la capital danesa para discutir la situación y plantearon la creación de un “muro” antidrones como medida de protección.

