
La administradora resaltó que este procedimiento asegura que los fondos de la cuenta individual se reclamen sin dificultades si el titular fallece.
Dentro del Mes del Testamento, Afore XXI Banorte volvió a enfatizar el valor de que los empleados asignen beneficiarios en sus cuentas personales, un proceso que facilita que los ahorros acumulados se dirijan a parientes o individuos próximos en situación de deceso.
Hay dos categorías de beneficiarios: los legales, establecidos por la normativa (cónyuge, hijos menores de 16 años o hasta 25 si están estudiando, hijos con discapacidad, padres dependientes o concubina/concubinario), que tienen derecho a pensión o retiro en un pago único; y los designados, seleccionados directamente por el titular en las sucursales de la Afore. Para estos últimos, es posible nombrar hasta cinco individuos —sin requerir lazo familiar— y distribuirles porcentajes concretos del saldo de Ahorro Voluntario.
“El trámite es un acto de responsabilidad y previsión familiar que forma parte de nuestro compromiso con la educación financiera”, señaló David Razú Aznar, director general de XXI Banorte.
Para efectuar la asignación, se necesita identificación oficial, comprobante de domicilio, CURP y la información de cada beneficiario. Si ocurre el fallecimiento, la gestión de reclamación se soluciona en un promedio de 10 días hábiles.
Mediante esta iniciativa, la administradora pretende robustecer la protección patrimonial y la serenidad de los empleados mexicanos.

