
¡Operativo sorpresa en Culiacán! El centro penitenciario de Aguaruto, en Sinaloa, fue nuevamente revisado por autoridades estatales y federales. Elementos de la Policía Estatal Preventiva, apoyados por la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, realizaron una inspección que dejó al descubierto un arsenal de objetos prohibidos. Mientras las fuerzas federales custodiaban el perímetro, los policías estatales entraron a fondo, como en una misión de película de acción.
El resultado, según la Secretaría de Seguridad Pública, fue un botín digno de un mercado negro: 113 dosis de polvo blanco (probable cocaína) con 35 gramos, 113 dosis de presunta marihuana (69 gramos), 6 teléfonos celulares, 6 puntas punzocortantes, 13 cajetillas de cigarros, un módem y 3,722 pesos en efectivo. Todo quedó bajo resguardo de las autoridades ministeriales para iniciar investigaciones. Afortunadamente, el operativo concluyó sin incidentes, aunque el ambiente dentro del penal está más caliente que un chile relleno.
La paz en los penales de Sinaloa es un lujo inalcanzable, según Miguel Calderón Quevedo, coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública. Las disputas entre facciones del Cártel de Sinaloa han convertido lugares como Aguaruto en “campos de batalla”. Incluso sugirió cerrarlo y abrir uno nuevo, aunque reconoce que el presupuesto no da para tanto. ¿Reingeniería? Suena más fácil que encontrar un peso suelto en la calle.
Mientras tanto, Aguaruto sigue siendo un polvorín. ¿Lograrán las autoridades poner orden o seguirá este penal como set de un drama narco? Por ahora, solo queda claro que dentro de estas paredes, la ley es tan frágil como un celular de contrabando. ¡A seguir vigilando!

