
¡Vaya lección de humildad en el circo político! Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc, ofreció una disculpa pública en redes sociales por acusar al diputado de Morena, Arturo Ávila, de presuntamente amenazar de muerte a una ciudadana. La funcionaria admitió que se equivocó al respaldar la denuncia sin verificar a fondo, revelando que un peritaje pagado de su bolsillo mostró que los videos presentados estaban editados y manipulados.
“Cometí el error de creer sin verificar a profundidad. Me equivoqué y no me avergüenza decirlo; me daría más vergüenza mentir”, aseguró en un video. Rojo de la Vega lamentó que la lucha contra la violencia hacia las mujeres sea usada con fines personales, pero reafirmó su postura de “Yo sí te creo” como primera respuesta a las víctimas, prometiendo seguir apoyándolas. También anunció nuevos protocolos con su equipo para evitar errores similares, destacando que mentir para dañar es otra forma de violencia.
La alcaldesa reflexionó sobre el constante cuestionamiento a la palabra de las mujeres, recordando el atentado que sufrió y que algunos tildan de montaje. “¿Hace falta otro Carlos Manzo para que nos crean?”, cuestionó, criticando la revictimización. Insistió en la necesidad de una agenda común entre funcionarias, sin distinciones políticas, para combatir la violencia desde la humanidad y la verdad.
En cierre, reiteró su compromiso con la justicia y la transparencia en Cuauhtémoc, subrayando que un error no es traición si la intención es servir. ¿Será este mea culpa un paso hacia la credibilidad o solo un tropiezo más en la política? ¡Que el público decida!

