¡Drama legal en el mundo de Trump! Alina Habba, abogada del presidente Donald Trump, tiró la toalla este lunes como fiscal general de Nueva Jersey. ¿La razón? Un tribunal federal dictaminó en agosto que estaba ejerciendo el cargo sin la bendición del Senado, básicamente jugando a ser jefa sin permiso. La semana pasada, un tribunal de apelaciones confirmó el veredicto por unanimidad, y el Departamento de Justicia no dijo ni pío.
Habba, lejos de esconderse bajo una roca, anunció su renuncia en redes sociales con más drama que una telenovela de horario estelar. Dijo que dimitía “para proteger la estabilidad e integridad del cargo”, aunque no soltará su otro título más nebuloso de asesora principal del Fiscal General para Fiscales Federales. Vamos, que se queda en el juego, pero con un rol que suena a trabalenguas corporativo.
“No confundan acatamiento con rendición”, soltó Habba, como si estuviera audicionando para una película de acción. Prometió que su lucha ahora será nacional y lanzó una frase épica: “Pueden sacar a la chica de Nueva Jersey, pero no pueden sacar a Nueva Jersey de la chica”. Parece que piensa pelear con más garra que un reality show en horario estelar.
Este culebrón legal nos deja preguntándonos si Habba convertirá cada revés en un discurso motivacional o si Nueva Jersey simplemente le dijo “no eres tú, soy yo… y mi Senado”. Mientras tanto, el Departamento de Justicia sigue sin mover un dedo. ¿Será este el fin del capítulo o solo un cliffhanger? Habba seguro tiene más cartas bajo la manga, y no precisamente de póker.


