¡Alerta máxima en la economía mexicana! Ricardo Anaya, senador del PAN, soltó un video el 15 de enero que suena más a drama de telenovela que a discurso político. Según él, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no es un simple papelito comercial: es el salvavidas de millones de familias. Sin él, dice, sería un apocalipsis digno de película de zombies.
Anaya desglosó los números como un contador obsesionado: el 85% de las exportaciones mexicanas van a Estados Unidos, sosteniendo 12 millones de empleos. Básicamente, un tercio de los salarios del país dependen de este acuerdo. “Sin el T-MEC, catástrofe total”, advierte, como si estuviera prediciendo el fin del mundo mientras pide calma. Su mensaje es claro: si esto se rompe, millones de hogares mexicanos podrían quedarse más secos que un desierto en verano.
Pero no todo es llanto. Anaya exige al gobierno federal que se ponga las pilas y negocie con Estados Unidos y Canadá con talento y visión, no como si estuvieran improvisando un karaoke. Quiere que convenzan a los socios de que México es un aliado confiable, no un vecino que pide prestado el azúcar y nunca lo devuelve. Además, señala dos obstáculos que podrían darle excusas a los gringos para complicar las cosas, aunque no las detalla, dejándonos más intrigados que en un cliffhanger de serie.
Para rematar, critica la reforma electoral de Morena, apodándola “Ley Maduro”, acusándola de querer concentrar poder y debilitar contrapesos. ¿Futuro económico o juego de tronos? Anaya pinta un panorama tan tenso que dan ganas de agarrar palomitas y ver cómo se resuelve este culebrón comercial.


