¡El paro nacional de transportistas se detiene, pero no se rinde! La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) anunció una suspensión temporal de las movilizaciones tras denunciar agresiones contra manifestantes en carreteras de varios estados. En un comunicado urgente, afirmaron que no hay condiciones para garantizar la seguridad de los participantes, aunque aclararon que su protesta es una exigencia legítima para trabajar sin temor a no volver a casa.
ANTAC, junto al Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, convocó el paro en al menos 20 estados, buscando visibilizar la inseguridad en carreteras, altos costos operativos y condiciones indignas. Sin embargo, acusaron a autoridades de Tlaxcala, Veracruz y Chihuahua de responder con violencia represiva, cuando en otros momentos brillan por su ausencia. Ante el riesgo, acordaron con autoridades estatales pausar las acciones, priorizando la integridad de los manifestantes.
Mientras las organizaciones reportaron bloqueos masivos, la Secretaría de Gobernación contó solo 11 en nueve entidades, mostrando un claro desacuerdo en cifras. Rosa Icela Rodríguez, titular de Segob, insistió en que “no hay razón para manifestarse”, alegando que las demandas están atendidas con mesas de trabajo y apoyos. Claudia Sheinbaum minimizó los bloqueos como “pocos” y aseguró diálogo, destacando que los apoyos se dan directo a trabajadores, no a organizaciones.
Sin embargo, ANTAC sostiene que los problemas estructurales persisten: robos, extorsiones y agresiones son el pan de cada día, sumados a costos como diésel y peajes. Aunque exigen seguridad, precios justos y apoyos directos, la pausa no resuelve nada. Advirtieron nuevas acciones pronto, porque “ninguna mesa de diálogo sustituye la realidad del asfalto”. ¿Habrá acuerdos o más bloqueos? Esto está más tenso que un embotellamiento en hora pico.


