
Durante la noche del miércoles, más de 20 individuos fueron arrestados en Irlanda tras enfrentamientos entre cientos de manifestantes y la policía, en el segundo día consecutivo de protestas frente a un hotel destinado a buscadores de asilo cerca de Dublín, según informaron las autoridades. En un comunicado, la policía señaló que 23 personas fueron detenidas después de que los manifestantes arrojaran botellas, ladrillos y fuegos artificiales frente al hotel Citywest, ubicado en Saggart, al suroeste de la capital.
La noche anterior, seis personas habían sido arrestadas en una protesta en el mismo lugar, donde los manifestantes llegaron a incendiar un vehículo policial. Cabe mencionar que el lunes también se registró una manifestación en esa zona, aunque en esa ocasión transcurrió sin incidentes. Las protestas comenzaron tras rumores de que un hombre de 26 años, acusado de agredir sexualmente a una niña de 10 años cerca del hotel, sería un buscador de asilo. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado ni desmentido esta información.
El ministro de Justicia, Interior y Migración, Jim O’Callaghan, repudió los hechos, describiéndolos como «violencia brutal», y aseguró que se realizarán más detenciones. Por su parte, el primer ministro irlandés, Micheal Martin, denunció los «abusos atroces» contra la policía durante los disturbios del martes. Asimismo, calificó de «extremadamente grave» la presunta agresión a la menor, quien estaba bajo la tutela del Estado. En los últimos años, tanto Irlanda como Reino Unido han experimentado un incremento en el sentimiento antiinmigrante, lo que ha derivado en protestas, algunas violentas, contra lugares que alojan a personas en busca de asilo.

