
En un reciente incidente en el mar Mediterráneo, las fuerzas navales de Israel interceptaron ayer varios barcos de la flotilla Global Sumud, que transportaba ayuda humanitaria hacia Gaza. Entre los navíos detenidos se encontraba el que transportaba a la activista sueca Greta Thunberg. Esta acción ocurrió después de que Israel ordenara a la flotilla cambiar su rumbo. La iniciativa Global Sumud, cuyo nombre significa «resiliencia» en árabe, se define como una misión pacífica y no violenta. Partió desde Barcelona a principios de septiembre y está formada por aproximadamente 45 embarcaciones con cientos de activistas propalestinos de más de 40 países.
La flotilla navegaba frente a las costas de Egipto, aproximándose a la Franja de Gaza, en medio de la ofensiva israelí en respuesta al ataque terrorista de Hamás en territorio israelí el 7 de octubre de 2023. Según el ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, la detención de varios barcos se llevó a cabo sin incidentes. En un comunicado publicado en X, el ministerio afirmó que los pasajeros están siendo trasladados a un puerto israelí y aseguró que «Greta y sus amigos están sanos y salvos». El mensaje incluía un video breve en el que se observa a Thunberg recogiendo sus pertenencias, rodeada de hombres armados.
Sin embargo, los organizadores de Global Sumud denunciaron irregularidades en el operativo. Afirmaron que, además de los barcos interceptados, se perdió la comunicación y la transmisión en vivo con otras embarcaciones. La organización calificó el hecho como «un ataque ilegal contra trabajadores humanitarios desarmados» y aseguró que están trabajando incansablemente para localizar a todos los participantes y tripulantes. Asimismo, hicieron un llamado a gobiernos, líderes mundiales e instituciones internacionales para que exijan la seguridad y liberación de todas las personas a bordo.
El trayecto de la flotilla por el Mediterráneo había generado interés global. Países como Turquía, España e Italia enviaron embarcaciones o drones para brindar apoyo en caso de que sus ciudadanos lo necesitaran. El ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía condenó la acción de Israel, describiéndola como «un acto de terrorismo» que puso en riesgo la vida de civiles inocentes. En Italia, se registraron protestas espontáneas en varias ciudades como respuesta al incidente. Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, tomó la decisión de expulsar a la delegación diplomática israelí en Bogotá. Todo esto ocurre mientras los bombardeos de Israel continúan en Gaza.

