¡A poner orden en el desorden! La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), liderada por Armando Ocampo, arrancó la segunda fase del Registro Nacional de Instalaciones de Gasolinas y Gas LP (RENAGAS). Esto, tras un acuerdo publicado el 24 de diciembre en el Diario Oficial de la Federación, que impulsa un programa temporal de regularización ambiental para instalaciones del sector hidrocarburos ya inscritas.
La primera etapa de RENAGAS fue como un censo nacional, revelando que el 92% de las estaciones (unas 14 mil de gasolina y 3 mil de gas LP) están en el radar. Pero, ¡sorpresa!, el 60% no tiene autorizaciones ambientales al día, más por trámites heredados y cambios regulatorios que por hacerse los despistados. Ahora, la ASEA ofrece un plan gradual para ponerlos en regla sin relajar la vigilancia ni sustituir las sanciones normales.
El caramelito de esta fase es una reducción de hasta el 70% en multas, siempre que las instalaciones no sean un peligro inminente para la gente o el ambiente. La idea es corregir irregularidades históricas, evitar clausuras innecesarias y facilitar el cumplimiento sin inventar nuevas reglas ni ignorar las existentes. Eso sí, los tramposos que dieron datos falsos o tienen delitos ambientales graves quedan fuera del juego.
La ASEA, parte de SEMARNAT, busca prevenir riesgos y garantizar el suministro de combustibles, vitales para la economía. También reconoce a quienes ya avanzaron en certificaciones como Industria Limpia, aunque no los exime de cumplir la ley. ¿Resultado? Más seguridad industrial y certeza jurídica, sin cortar el flujo de gasolina y gas LP. Un equilibrio más delicado que hacer malabares en tacones.


