Dos petroleros fueron atacados frente a las costas del sur de Irak, dejando un muerto y varios desaparecidos, según informaron las autoridades iraquíes este jueves. La televisión estatal mostró imágenes dantescas de un buque en el Golfo envuelto en bolas de fuego y humo negro, como si fuera el set de una película apocalíptica.
El incidente, ocurrido en medio de un Oriente Medio destrozado por la guerra tras la ofensiva de EE. UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero, golpeó a dos barcos, uno bajo pabellón maltés. Farhan al Fartousi, de la Compañía General de Puertos de Irak, confirmó a la televisión que 38 tripulantes fueron rescatados, pero la búsqueda de los desaparecidos continúa. Inicialmente se habló de un solo barco, pero luego se aclaró que fueron dos los afectados. La célula de seguridad iraquí, citada por la agencia INA, denunció un “acto de sabotaje” sin precisar culpables.
Un empleado del puerto de Basora, consultado por AFP, señaló que aún no se sabe si fue un ataque con drones o una colisión con embarcaciones cargadas de explosivos, una táctica que Irán ha usado para minar el Golfo y el estrecho de Ormuz, buscando paralizar el comercio petrolero. Esto llega horas después de una advertencia de la embajada de EE. UU. en Bagdad sobre posibles ataques iraníes a infraestructuras energéticas americanas en Irak, y tras la amenaza de Irán el martes de no permitir “ni un litro de petróleo” hacia sus enemigos.
El Golfo arde, literalmente, y el petróleo mundial tiembla. ¿Quién apagará este incendio? Esto está más peligroso que jugar con fósforos en una gasolinera.


