¡Esto parece un western, pero sin final feliz! Un violento ataque armado en Catemaco, Veracruz, dejó un saldo trágico el pasado jueves en la avenida Venustiano Carranza. Dos personas murieron, incluyendo a Rolando Topete, un guía de turistas de unos 55 años, y un presunto agresor resultó herido y detenido tras un enfrentamiento de película con un agente ministerial.
Según reportes, Topete estaba en una banqueta frente a la delegación de Tránsito cuando varios hombres armados lo sorprendieron y abrieron fuego sin contemplaciones, quitándole la vida al instante. El ataque, en una zona concurrida, sembró pánico entre los habitantes y transeúntes que no podían creer el descaro de los sicarios. Pero la historia no terminó ahí: un elemento de la Policía Ministerial, que estaba cerca, salió al quite y persiguió a los agresores, desatando un tiroteo digno de serie de acción.
En el intercambio de balas, uno de los atacantes fue abatido y otro quedó gravemente herido. Paramédicos de Protección Civil lo atendieron y trasladaron a un hospital bajo custodia policial como detenido. Las autoridades montaron un operativo para buscar a otros posibles implicados, mientras peritos de la Fiscalía levantaron los cuerpos y recolectaron evidencias para la investigación. Hasta ahora, ni la identidad de los agresores ni el móvil del crimen están claros.
Este episodio suma a la ola de violencia en Veracruz, donde grupos armados han protagonizado agresiones recientes. Especialistas alertan que estos hechos golpean duro al turismo, pilar económico de Catemaco, famoso por su riqueza natural y cultural. ¿Será que la región necesita más que operativos para recuperar la paz, o seguiremos viendo tiroteos como si fuera el Viejo Oeste?


