En un episodio que parece sacado de un videojuego de dudosa moral, la Fiscalía de la CDMX detuvo a Gaby “N” por homicidio calificado tras un accidente vial el 3 de enero de 2026 en Iztapalapa. Esta señora, al parecer, confundió las calles con una pista de carreras y a un pobre motociclista con un blanco móvil.
El asunto ocurrió en el cruce de Eje 6 Sur y Periférico Oriente, donde Roberto Hernández, un repartidor de 52 años, circulaba en su moto. Un Honda City azul, conducido por Gaby “N”, lo impactó sin piedad. Pero en lugar de detenerse a pedir disculpas o al menos fingir preocupación, la conductora aceleró, arrastrando al hombre varios metros —casi dos kilómetros— hasta que falleció en el lugar. Una maniobra que ni el más despiadado gamer se atrevería a presumir.
Las autoridades, con más paciencia que un santo en lunes por la mañana, analizaron videos, entrevistaron testigos y realizaron peritajes mecánicos. Incluso recrearon los hechos para confirmar que Gaby “N” era la reina de la carretera en cuestión. Tras un seguimiento digno de una película de espías, la Policía de Investigación la localizó en Ejutla de Crespo, Oaxaca, con ayuda de la Fiscalía local. Ahora, está en el Centro Femenil de Santa Martha Acatitla, esperando que un juez decida si su próximo nivel es la cárcel.
La Fiscalía promete seguir investigando con seriedad, pero este caso ya deja claro que algunas personas manejan como si la vida fuera un arcade. ¿Próximo destino? Que las calles no sean un campo de batalla.


