¡Agárrense los bolsillos, que llegó el nuevo guardián de las cuentas públicas! Aureliano Hernández Palacios Cardel es el flamante titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), tras un aplastante respaldo de 472 votos a favor en la Cámara de Diputados este martes. Este hombre, que estará al mando hasta 2034, promete ser el dolor de cabeza de los números dudosos.
El proceso fue un reality show de proporciones épicas: desde el 19 de febrero, 92 aspirantes se apuntaron al casting, con 81 pasando a entrevistas que duraron más de 38 horas. Imaginen 77 comparecencias, 2 mil 900 evaluaciones y un drama digno de telenovela legislativa. Javier Herrera Borunda, presidente de la Comisión de Vigilancia, presumió el consenso como si hubiera ganado un Óscar, destacando que la terna final fue elegida con la precisión de un cirujano… o de un contador obsesionado con las sumas.
Mientras tanto, David Colmenares, el exjefe de la ASF, intentó un comeback épico, paseándose por San Lázaro el 26 de febrero para pedir reelección. ¿Resultado? Ni siquiera entró al top 3. En su entrevista, insistió en la “continuidad” y el “rigor técnico”, pero parece que los diputados prefirieron un cambio de canal. Otros pesos pesados como Agustín Caso y Gerardo Lozano también se quedaron fuera, víctimas de viejas rencillas internas.
Por si fuera poco, Alfonso Ramírez Cuéllar, de Morena, sigue siendo el crítico más feroz de Colmenares, exigiendo transparencia con más pasión que un hincha en un clásico. ¿Y Aureliano? Bueno, llega con la misión de fiscalizar sin aplausos ni dramas. ¿Será el héroe que las cuentas públicas necesitan o solo otro personaje en esta comedia de números? Ya veremos.


