Un accidente más surrealista que una película de bajo presupuesto sacudió el aeropuerto LaGuardia de Nueva York el domingo por la noche. Un avión de Air Canada Express, recién llegado de Montreal, se estampó contra un camión de bomberos, dejando dos muertos —el piloto y el copiloto— y 41 heridos, de los cuales 32 ya están fuera del hospital.
La directora de la autoridad portuaria, Kathryn Garcia, confirmó que dos agentes de rescate siguen hospitalizados, pero estables y charlando como si nada. El choque ocurrió a las 21:40, cuando el CRJ-900, operado por Jazz Aviation, se cruzó con el camión que atendía otro incidente en la pista. Imágenes de AFP muestran la cabina del avión hecha trizas, como si hubiera intentado un saludo demasiado cercano. De las 76 personas a bordo, cuatro eran tripulantes, según Jazz Aviation.
LaGuardia, en Queens, quedó cerrado hasta al menos las 14:00 del lunes para una investigación más exhaustiva que un chisme de barrio. FlightRadar24 reveló que el avión transitaba por la pista cuando el camión se interpuso como un invitado inesperado. Esto, sumado al mal tiempo y problemas de financiación en seguridad aeroportuaria, tiene a los pasajeros haciendo filas más largas que en un concierto de reguetón. La autoridad de emergencias advirtió en X sobre cancelaciones y caos vial, sugiriendo rutas alternativas.
LaGuardia, el tercer aeropuerto más transitado de Nueva York con 33.5 millones de pasajeros en 2024, estrenó una renovación de 8,000 millones de dólares este año. Pero ni toda esa plata evitó este desastre. ¿Próximo titular? Aviones esquivando camiones como en un videojuego retro.


