El show de medio tiempo del Super Bowl LX no solo trajo ritmo con Bad Bunny, sino un saborazo mexicano que nadie vio venir. Un puesto de Villa’s Tacos, liderado por el migrante mexicano Víctor Villa, se robó el reflector en el Levi’s Stadium, y no fue mera decoración. Fue un statement de Bad Bunny para poner al trabajador latino y emprendedor migrante en el centro del espectáculo más visto del mundo.
Víctor, o Vic, es un mexicoamericano de primera generación, nacido en Los Ángeles de padres migrantes. Hace ocho años arrancó Villa’s Tacos como un puesto callejero, y hoy es un ícono del este de LA con sus recetas michoacanas y tortillas de masa azul, tan buenas que hasta la Guía Michelin les dio un aplauso. En el show, Bad Bunny interactuó con Vic como si estuvieran en una esquina de barrio, un gesto que gritó dignidad para un oficio que muchos ignoran o persiguen. Fue un puente cultural entre Puerto Rico y México, dos pilares de la identidad latina en EE. UU.
Tras el evento, Villa expresó su gratitud en redes, dedicando el momento a su familia, a los mexicanos, latinos e inmigrantes. “Gracias @badbunnypr por darme la oportunidad de representar a mi gente al más alto nivel. Este fue para todos los taqueros del mundo”, escribió. Su participación transformó a Vic en un símbolo de resistencia y orgullo migrante.
En 2026, Villa pasó de Highland Park a ser un ícono nacional. Esto demuestra que un taco bien hecho puede llegar más lejos que cualquier touchdown. ¿Quién necesita un trofeo cuando tienes tortilla azul y corazón latino?


