El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, señaló que la reciente prohibición constitucional de adquirir deuda a largo plazo constituye un logro histórico que compromete, tanto a su administración como a las venideras, a manejar de manera eficiente, responsable y transparente los recursos públicos.
El gobernador describió esta reforma como un mecanismo constitucional creado específicamente para salvaguardar el porvenir de Michoacán. Mencionó que esta iniciativa aborda un problema estructural que afectó al estado durante décadas, marcando un quiebre con las prácticas de gobiernos anteriores.
“Nos repetían constantemente que el desarrollo de Michoacán y la creación de infraestructura solo eran posibles mediante el endeudamiento”, rememoró el gobernador.
Subrayó que actualmente Michoacán atraviesa una etapa de cambio en cuanto a obra pública, algo no visto en los últimos 50 años, y explicó que los frutos de este enfoque de rigor financiero son evidentes, como la inversión de 40 mil millones de pesos en infraestructura, realizada con fondos propios sin hipotecar el presupuesto de las futuras generaciones.
Ramírez Bedolla destacó que, desde el comienzo de su mandato en 2021, el objetivo principal fue la recuperación de la salud financiera del estado. En este contexto, resaltó que la implementación de esta reforma constitucional no fue un esfuerzo individual, sino el resultado de la colaboración y respaldo de todas las fuerzas políticas, que pusieron el interés del estado por encima de cualquier agenda partidista.


