
¡Qué golpe bajo, como perder el Wi-Fi en plena serie! El ministro del Interior de Colombia, Armando Benedetti, confesó este lunes en Blu Radio que su inclusión en la ‘Lista Clinton’ de Estados Unidos lo tiene más perdido que un turista sin GPS. El Departamento del Tesoro lo señaló, junto al presidente Gustavo Petro y su familia, por supuestos vínculos con el narcotráfico, en medio de un rifirrafe diplomático con la Administración Trump. Y las consecuencias no se hicieron esperar: “Me bloquearon las tarjetas de crédito; estoy mal y golpeado”, lamentó.
Benedetti no vio venir el tsunami. A las pocas horas de entrar en esta lista negra, sus tarjetas MasterCard y Visa, marcas gringas al fin, quedaron más inútiles que un paraguas en el desierto. “Me sacan por la puerta de atrás del sistema financiero”, protestó, denunciando que esto es una venganza de Washington por defender a Petro, el primer jefe de Estado colombiano en esta lista desde los 90. Sin bienes ni cuentas en EE.UU., el daño para él es más moral que monetario.
“Mis hijos viven en el extranjero, no quiero que los señalen como hijos de un narco”, dijo, visiblemente afectado. Asegura que no hay pruebas de nexos con narcotráfico o terrorismo, y ya está armando su contraataque legal. “Voy a dar pelea, no me voy a esconder, aclararé esto hasta el final”, prometió, con más determinación que un reality de supervivencia.
Mientras Benedetti lucha por limpiar su nombre, uno se pregunta: ¿es esto política internacional o un culebrón con tarjetas de crédito como protagonistas? Que alguien le pase un café, ¡y una tarjeta prepago!

