La ex primera ministra peruana Betssy Chávez, condenada a once años de cárcel por su papel en el intento de golpe de Estado de 2022, podría estar a un paso de cambiar las rejas por tacos. La Justicia peruana admitió un habeas corpus presentado por un ciudadano para conseguirle un salvoconducto y, probablemente, un boleto rumbo a México, donde lleva refugiada en la Embajada en Lima desde noviembre pasado.
El recurso, dirigido contra el presidente José Jerí, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Fiscalía y el Poder Judicial, pide que nadie se atreva a tocar la Embajada mexicana, ni con un dedo ni con un allanamiento. El fallo reconoce las alertas de que Jerí podría ordenar a las fuerzas de seguridad irrumpir en la sede diplomática bajo un mandato de prisión preventiva contra Chávez. Pero ojo, entrar por las malas sería como patear el tablero del derecho internacional, una jugada que podría costarle caro a Perú. Las partes tienen tres días para defenderse.
Chávez fue sentenciada a once años y cinco meses por su rol en el fallido autogolpe de Pedro Castillo el 7 de octubre de 2022, un fiasco que intentó darle un giro al guion político peruano. Desde entonces, Perú cortó lazos con México por darle cobijo a la exministra, convirtiendo esta saga en un culebrón diplomático de primera.
¿Logrará Chávez su pase de salida o seguirá atrapada en un limbo de embajada? El salvoconducto depende de la Presidencia y Exteriores, pero esto tiene más drama que una telenovela en horario estelar.


