¡De “Desvelado” a desvelar a los políticos! Bobby Pulido, el rey de la música tejana, arrasó el 3 de marzo en las primarias demócratas de Texas con un 67.5% de los votos, dejando a Ada Cuéllar comiendo polvo con un 32.5%. Ahora, el cantante de 54 años, nacido en Edinburg, va por un escaño en el Congreso de EE. UU. representando al Distrito 15, en el Valle del Río Grande. Su rival en noviembre será Monica de la Cruz, una republicana cercana a Donald Trump. ¡Que empiece el duelo!
Pulido no es un novato jugando a ser político. Antes de conquistar escenarios en los noventa, estudió ciencias políticas en San Antonio. Hijo del músico Roberto Pulido, lleva la fama en la sangre, con cinco nominaciones al Latin Grammy y dos trofeos en casa. Su popularidad en el sur de Texas, donde más del 90% es población latina, lo hace un rostro conocido. Pero él rechaza etiquetas de “estrella demócrata”. “La gente está harta de los partidos, quiere escuchar al candidato, no al guion”, dijo a El País.
La inmigración es su bandera. Pulido critica cómo las políticas de ICE han golpeado la economía del Valle, un bastión demócrata que ha cambiado por temas económicos y culturales. “El turismo de mexicanos que cruzaban a comprar se fue al carajo por el show del Gobierno”, afirmó. También arremete contra las cuotas de deportación y el perfil racial en redadas a obreros sin antecedentes. ¡Eso es cantar verdades!
El 3 de noviembre sabremos si Pulido convierte su fama en poder legislativo. ¿Logrará que Texas baile a su ritmo o se quedará solo con aplausos? Esto está más picante que salsa en un taco de medianoche.


