
El Congreso de Bolivia dio su aprobación el miércoles a una ley que veta los matrimonios y uniones libres con menores de 18 años, lo que posiciona al país para integrarse a la nómina de 13 naciones de América Latina que rechazan esta costumbre.
La Cámara de Diputados respaldó la iniciativa, que previamente había recibido el visto bueno del Senado en abril. El siguiente paso será su sanción presidencial.
Esta legislación anuló disposiciones previas que avalaban los matrimonios o uniones con menores, siendo la más actual de 2014. Hasta el momento, tales uniones con personas menores de 18 años se formalizaban mediante el consentimiento de padres o tutores.
«Esta no es solo una ley, es una promesa de que nuestras adolescentes ya no serán obligadas a casarse, a dejar la escuela o a cargar responsabilidades que no les corresponden», manifestó la senadora oficialista Virginia Velasco, impulsora de la reforma legal, en una nota de prensa.
Una vez que la ley sea promulgada, no será posible legalizar matrimonios con menores. La norma carece de efecto retroactivo.
Velasco indicó que, de ahora en adelante, los funcionarios que inscriban matrimonios o uniones libres con menores podrían enfrentar procesos penales y penas de prisión que oscilan entre uno y cuatro años.
Según datos de la Defensoría del Pueblo de Bolivia, entre 2014 y 2023 se documentaron algo más de 4.800 matrimonios que incluían a adolescentes de 16 y 17 años. Adicionalmente, se contabilizaron 487 casos donde la esposa era una niña de entre 12 y 15 años.
De acuerdo con la organización Save The Children, en 2014 existían más de 32.000 niñas en Bolivia que convivían con adultos antes de cumplir 15 años. No se disponen de cifras actualizadas posteriores a esa fecha.
En Latinoamérica, 13 países prohíben estas relaciones, incluidos Colombia, Perú, Ecuador y El Salvador, conforme a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

