¡Sorpresa diplomática! Bolivia anunció este miércoles que abandona el Grupo de La Haya, ese club informal que presiona contra la agresión militar de Israel en Gaza. ¿La excusa? Prefieren resolver “responsabilidades internacionales” por los canales oficiales de la ONU. Suena a querer evitar el drama en el patio trasero.
El Ministerio de Exteriores boliviano soltó un comunicado más pulido que un discurso de Miss Universo, reafirmando su amor por el Derecho Internacional, la paz y la soberanía. Básicamente, dicen que no quieren meterse en líos de barrio y prefieren el sistema multilateral como árbitro. Israel, por cierto, ya aplaudió la jugada como si Bolivia hubiera marcado un gol en su cancha. Y no están solos: Honduras también se bajó del barco horas antes, alegando que quieren una política exterior “soberana y equilibrada” para no perder su independencia de criterio. Traducción: no quieren elegir bando en esta pelea.
El Grupo de La Haya, nacido en 2025, apoya el fallo de la Corte Internacional de Justicia que pidió medidas contra Israel por un posible genocidio en Gaza, además de sanciones y hasta el arresto de Benjamin Netanyahu. Ahora, con estas bajas, el bloque queda reducido a Belice, Chile, Colombia, Cuba, Malasia, Namibia, Senegal y Sudáfrica. ¿Será que el grupo se está quedando más solo que un meme viejo?
Bolivia y Honduras parecen haber optado por sentarse en las gradas en lugar de jugar en este partido internacional. ¿Neutralidad genuina o miedo a las tarjetas rojas? Esto tiene más intriga que un reality de traiciones diplomáticas.


