¡Amor comercial en el aire! Nayib Bukele, el presidente salvadoreño con más seguidores en X que un influencer de fitness, anunció este jueves un acuerdo comercial recíproco con Estados Unidos. Esto, dos meses después de un pacto para fortalecer el comercio bilateral con el gran amigo Donald Trump.
Bukele, que parece tener a Trump en marcación rápida, no soltó prenda sobre los detalles del nuevo acuerdo en su tuit. Sin embargo, el marco firmado en noviembre ya daba pistas de esta relación de conveniencia. El Salvador prometió quitar barreras arancelarias a exportaciones gringas, simplificar trámites para vehículos y piezas de autos, y agilizar autorizaciones para dispositivos médicos y farmacéuticos. También dijo adiós a obstáculos no arancelarios para productos agrícolas de EE. UU., como si estuviera limpiando la mesa para un banquete yankee.
A cambio, Estados Unidos bajará aranceles a ciertas exportaciones salvadoreñas, como textiles y ropa, bajo un tratado comercial previo con Centroamérica. Es como si Trump dijera: “Tú me das café sin impuestos, y yo te dejo vender camisetas baratas en Walmart”. Todo apunta a un trueque donde ambos salen ganando, o al menos posando para la foto.
Este acuerdo pinta como un apretón de manos entre dos líderes que saben jugar al ajedrez económico. ¿Será un impulso real para El Salvador o solo una palmadita en la espalda de Trump a su aliado centroamericano? Por ahora, parece que Bukele ha encontrado en el Tío Sam un socio comercial con más química que un reality de citas.


