
Tras más de un año de retrasos administrativos desde el inicio del periodo ordinario, la Cámara de Diputados aprobó el 11 de noviembre de 2025, mediante votación económica, la conformación del Comité de Ética para la LXVI Legislatura. La Junta de Coordinación Política (Jucopo) presentó el acuerdo que permitió integrar este órgano, vital para la disciplina legislativa, ya que sin él, la Mesa Directiva carecía de herramientas formales para sancionar incumplimientos como la inasistencia a sesiones.
El Comité de Ética, según el documento avalado, tiene la misión de prevenir conductas contrarias a la ética entre diputados, así como promover y difundir principios y deberes éticos, no solo a legisladores, sino también a sus colaboradores y personal de Servicios Administrativos y Parlamentarios. Estará presidido por Jaime Humberto Pérez Bernabé de Morena, con José Luis Sánchez González (Presidente del Comité de Decanos) como vicepresidente. Las secretarías las ocupan Luis Agustín Rodríguez Torres (PAN) y Alejandro Pérez Cuéllar (PVEM). De 16 integrantes, falta un puesto del PVEM, con otros cinco asignados a partidos: Sonia Rincón Chanona (Morena), Blanca Leticia Gutiérrez Garza (PAN), Francisco Amadeo Espinosa Ramos (PT), César Alejandro Domínguez (PRI) y Juan Ignacio Samperio Montaño (MC).
Este paso llega tras una espera que dejó a la Cámara sin mecanismos disciplinarios efectivos. Porque, seamos sinceros, un Congreso sin ética es como un partido sin árbitro: puro caos. ¿Será este Comité un guardián real o solo un sello decorativo? Mientras la información sigue en desarrollo, la expectativa es que ponga orden en una legislatura que lo necesita urgentemente.

