¡Michoacán parece un campo de batalla de película! Agentes de la Guardia Civil descubrieron un camino minado en una zona rural cerca de Las Anonas, Apatzingán, donde siete cárteles del narcotráfico se disputan el terreno a sangre y fuego. Este hallazgo es solo la punta del iceberg en una región que no conoce la paz.
El informe de la Guardia Civil detalla que encontraron cuatro artefactos explosivos semienterrados, conectados por cables y marcados con las iniciales del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Estas minas antipersonas, capaces de destrozar vehículos blindados del Ejército o la SSPC, fueron destruidas en el sitio. La Fiscalía General de la República (FGR) ya abrió una investigación y envió agentes para buscar más trampas mortales.
La FGR confirmó que Apatzingán vive una guerra entre dos alianzas: una del CJNG con Los Viagras, Los Blancos de Troya y el Cártel de Acahuato; la otra, de Los Caballeros Templarios, Tepalcatepec y Los Reyes. En los últimos dos años, 13 soldados y cuatro civiles han muerto por minas en Tierra Caliente, Costa y los límites con Jalisco.
En diciembre pasado, en Buenavista Tomatlán, se desactivaron 12 explosivos artesanales y una granada en Paredes del Ahogado, conectados por cables listos para detonar. La Guardia Civil los neutralizó sin heridos, usando equipo especializado. Estos campos minados son una táctica recurrente del narco para controlar territorios.
Esto no es un juego de estrategia, sino una realidad mortal. ¿Cuántas minas más esconden los caminos de Michoacán? Esto está más peligroso que caminar en un campo de Lego en la oscuridad.


