Si creías que el tráfico en el Valle de México no podía empeorar, piénsalo de nuevo. Activistas se plantaron en una vialidad clave rumbo a Toluca para defender un refugio de animales emblemático, dejando un solo carril abierto y a los automovilistas más estresados que un chihuahua en un desfile de gatos. El motivo: un desalojo que pone en jaque a más de mil peludos que no han comido bien en días.
Estos manifestantes, más tercos que un burro en lunes por la mañana, exigen garantías de que los animales no serán echados a la calle sin un plan digno. Mientras, el caos vial es tan épico que las autoridades sugieren rutas alternas como Loma de Vista Hermosa, Constituyentes y la Autopista México-Toluca. Hay policías de tránsito tratando de desenredar el nudo, pero parece misión imposible. La alcaldía de Cuajimalpa, en modo mediador, dialoga con los animalistas para liberar la zona sin que los perros y gatos paguen el pato.
El alcalde Carlos Orvañanos y Ana Villagrán de AGATAN juran que no dejarán a los bichos en la intemperie, aunque el pleito legal por el predio sigue más enredado que un ovillo de lana. Prometen clínicas veterinarias y brigadas de apoyo, e incluso contactar fundaciones para un plan B. La prioridad, dicen, es el bienestar animal, no el circo judicial.
Así que, mientras los automovilistas maldicen su suerte y los activistas no sueltan el hueso, los animales esperan una solución. ¿Habrá final feliz o será otro drama digno de telenovela? Esto está más peludo que un san bernardo en verano.


