¡Cuidado al volante! La carretera federal 57, a su paso por Matehuala, San Luis Potosí, se ha ganado la fama de ser un tramo más peligroso que un reality de supervivencia. El último episodio violento ocurrió el 21 de marzo, cuando siete electricistas fueron interceptados por hombres armados en el kilómetro 8, obligados a subir a una camioneta y retenidos con los ojos vendados. Liberados dos días después cerca del libramiento de Matehuala, su historia es solo una más en esta jungla de asfalto.
Víctor Manuel Sánchez Valdés, experto en seguridad de la Universidad Autónoma de Coahuila, explicó a Infobae México que este corredor, que conecta San Luis Potosí, Nuevo León y Coahuila, es un punto estratégico para el crimen organizado. Matehuala, en el límite con Nuevo León, es un imán para grupos delictivos que pelean el control de la región como si fuera un trofeo. Desde 2007, el Cártel del Golfo y Los Zetas comenzaron su expansión aquí, aprovechando la cercanía con Tamaulipas y otros estados. Tras rupturas y alianzas, como la de “El Talibán” con el Golfo, el panorama se complicó con la llegada del Cártel de Sinaloa, el CJNG y, más recientemente, Los Alemanes, una escisión del Cártel del Noreste que domina Matehuala desde 2022.
Los incidentes no paran: en mayo de 2023, un autobús con 50 migrantes fue secuestrado en San Pablo, cerca de la 57, exigiendo mil 500 dólares por pasajero. También hay robos a transporte de carga, extorsión y trasiego de drogas, cortesía de Los Alemanes. ¿Carretera o campo de batalla? Si pasas por ahí, mejor lleva un tanque en vez de un sedán.


