¡Atención, que América Latina y el Caribe se preparan para un encuentro de alto voltaje! La próxima reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el 21 de marzo en Bogotá, Colombia, promete ser un hervidero de ideas en un mundo que parece un circo en llamas. Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores de México, aseguró que este evento es clave para fortalecer la cooperación regional en un contexto internacional más complicado que un Sudoku avanzado.
De la Fuente, quien asistirá al encuentro, destacó ante los medios la importancia de impulsar el diálogo regional, más allá de las “diferencias ideológicas naturales” que siempre han sazonado la política latina. “Necesitamos preservar los principios fundamentales de integración, pese a nuestras discrepancias”, afirmó tras el lanzamiento de la Misión Comercial México-Canadá 2026. Según el canciller, la Celac es el foro ideal para analizar la situación de la región y avanzar en proyectos concretos que unan a los países en la práctica, no solo en discursos.
Un ejemplo de esto es la reciente inauguración en Querétaro de la Agencia Latinoamericana y del Caribe del Espacio (ALCE), nacida bajo el paraguas de la Celac para colaborar en temas espaciales. “Estos proyectos nos permiten encontrar puntos de convergencia”, señaló De la Fuente. Además, soltó una bomba: varios presidentes y jefes de Estado africanos asistirán, abriendo la puerta a un encuentro biregional con África del 18 al 20 de marzo, previo a la cumbre. Esto, dice, fortalecerá vínculos mediante proyectos específicos.
La X Cumbre de la Celac marcará el cierre de la Presidencia Pro Tempore de Colombia y el traspaso a Uruguay. Con el mundo en ebullición, este encuentro pinta como un intento de poner orden en casa. ¿Lograrán los líderes latinos un frente unido o seguirán bailando al ritmo de sus diferencias?


