¡Agárrense, que la tierra se movió otra vez! Un sismo de magnitud 4.3 sacudió Villaflores, Chiapas, este 28 de enero a las 17:00 horas, según el Servicio Sismológico Nacional. El epicentro se ubicó a 7 km al sur de la ciudad, a una profundidad de 150.3 km, en las coordenadas 16.174 de latitud y -93.251 de longitud. Por ahora, las autoridades no reportan daños, pero recomiendan estar pendientes de las actualizaciones oficiales por si la tierra decide hacer un encore.
Aunque este temblor fue más discreto que un chisme en voz baja, México vive sobre un ring tectónico donde los sismos son pan de cada día. La mayoría son tan leves que ni los sentimos, pero el riesgo de un megaterremoto siempre acecha. Recuerden los de 1985 y 2017, que dejaron a todos con el corazón en la mano, o el monstruo de 1787 en Oaxaca, de 8.6, que hasta tsunami provocó. Estudios del Cires advierten que la Brecha de Guerrero podría darnos un susto similar pronto.
Así que, ¿listos para el próximo round? Antes de un sismo, preparen su plan familiar, participen en simulacros y chequen gas y luz. Tengan una mochila de emergencia más lista que un influencer para la foto. Durante el temblor, mantengan la calma, busquen zonas seguras y aléjense de ventanas o cosas que caigan. Después, revisen su casa, no usen cerillos hasta descartar fugas y no crean rumores de WhatsApp.
La tierra no avisa, como un ex que reaparece sin previo aviso. Este 4.3 fue un recordatorio leve, pero mejor estar preparados que terminar bailando al ritmo de las réplicas. ¡A seguir las recomendaciones oficiales y a no jugar a los adivinos sísmicos!


