¿Estados Unidos buscando pleito comercial con China otra vez? El Gobierno chino acaba de soltar un rugido diplomático, advirtiendo que sacará las garras si EE. UU. usa una investigación sobre el acuerdo comercial de 2020 como excusa para pegarles con aranceles. Pekín está que echa humo, pero con estilo.
Resulta que Jamieson Greer, el representante comercial gringo, mencionó la posibilidad de abrir investigaciones bajo el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974. China, con la calma de un monje shaolín, dijo que “ha tomado nota” y que ellos han cumplido con el acuerdo como si fuera un juramento sagrado. Según un portavoz del Ministerio de Comercio, han protegido la propiedad intelectual y abierto mercados financieros y agrícolas, mientras que EE. UU. ha estado jugando a la Guerra Fría 2.0 con controles de exportación, restricciones a inversiones y un montón de trabas comerciales. Vamos, que acusan a los yanquis de romper el espíritu del trato como quien rompe una piñata en una fiesta que ni organizó.
Pekín insiste en que todo se mire con cabeza fría y sin culpar al vecino. Pero dejaron claro que, si EE. UU. se pone a investigar o usa eso como pretexto para aranceles, China no se quedará de brazos cruzados. Prometen defender sus intereses con todo lo que tengan, y algo nos dice que no hablan solo de palabras duras.
Así que, ¿qué sigue? ¿Un duelo de dragones contra águilas en el ring comercial? Esto tiene más drama que un reality de multimillonarios. China ya afiló las uñas, y EE. UU. parece estar buscando el botón de “tarifa nuclear”. Agárrense, que esto se pone más picante que un hot pot en Sichuan.


