¡Agárrense, que esto parece guion de narconovela! En Mérida, Yucatán, las autoridades pescaron a Jacobo “N”, un supuesto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el pasado 7 de diciembre. El tipo, considerado un “objetivo prioritario” en Quintana Roo, fue detenido por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) mientras paseaba con una mochila escolar que, sorpresa, no tenía cuadernos, sino marihuana y cristal. ¡Vaya tarea para el recreo!
La captura ocurrió tras una denuncia anónima que alertó sobre actividades sospechosas en un predio de Dzilam González. Vecinos reportaron hombres armados y autos de lujo, como si fuera casting para una película de acción de bajo presupuesto. Los agentes, junto con la Fiscalía General del Estado (FGE), montaron vigilancia y dieron con Jacobo “N”, acusado de narcomenudeo y delincuencia organizada. Este señor tiene más carpetas de investigación que un burócrata en lunes por la mañana.
Apenas un día antes, el 6 de diciembre, otro pez gordo cayó en Benito Juárez, Quintana Roo. Emilio Alejandro “N”, alias “Danone” o “H”, presunto líder de la célula Deltas: Operativa Jaguar, también ligada al CJNG, fue atrapado cerca de un supermercado. Lo pillaron intercambiando bolsitas con drogas, armas y efectivo, como si estuviera en un trueque navideño del bajo mundo. Su compinche huyó más rápido que un influencer ante un recibo.
Ambos detenidos ya están a disposición del Ministerio Público para definir su futuro, que pinta más oscuro que un callejón sin farol. ¿Será este el fin de la novela o solo un capítulo más? En este reality de cárteles, la trama siempre da un giro inesperado.


