En una jugada digna de reality show, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, usó su conferencia mañanera para airear los trapitos sucios de los exministros de la Suprema Corte. ¿Documentación oficial? Más bien, facturas de objetos olvidados y hasta preventas de Ticketmaster. ¡Eso sí es justicia VIP!
Resulta que antes, estos guardianes de la ley se embolsaban 206,947 pesos mensuales netos, mientras que para 2026 bajarán a 134,310 pesos. ¿Seguro de gastos médicos mayores? 36,906 pesos al mes. Ahora, cero. También tenían un buffet de prestaciones: seguro de separación de 523,314 pesos, aguinaldo de 585,376 pesos, prima vacacional de 95,475 pesos, y un pago por riesgo de 639,917 pesos que suena más a premio por sobrevivir reuniones eternas. Todo eso, hoy, reducido a un triste cero. Ni un peso para togas de diseñador.
En medicinas y alimentos, la Corte gastó en 2023 unos 11.1 millones de pesos, bajando a 10.8 millones en 2024, y a 7.1 millones en 2025. Para 2026, apenas 200 mil pesos. ¿Y los 149 apoyos para trámites “no oficiales”? Ya cancelaron 59 y negocian eliminar los 90 restantes. Imaginen, desde chequeos médicos hasta telefonía, como si fueran rockstars con rider técnico.
Sheinbaum, con la chispa de quien destapa un pastel de corrupción, comparó el “antes y después” con datos duros, dejando claro que los lujos de antaño no volverán. Mientras, uno se pregunta: ¿ahora los ministros usarán togas de segunda mano o pedirán descuentos en Ticketmaster? Esto parece más recorte que reforma, pero al menos nos reímos del descaro pasado.


