¡Agárrense los sombreros, colimenses! La presidenta Claudia Sheinbaum soltó la bomba en su conferencia matutina: Colima recibirá una inversión de 10 mil millones de pesos entre 2025 y 2026. ¿El plan? Convertir el estado en un paraíso de agua y caminos, o al menos en algo que no parezca un set de película postapocalíptica.
Según la mandataria, este dineral es “histórico” para Colima, y no es para menos. Con ese presupuesto, podrían pavimentar hasta los senderos de las cabras y llenar de agua potable cada charco del estado. Pero espera, hay más: también se incluye un impulso al puerto de Manzanillo, ese gigante marítimo que parece el Tinder de los barcos, siempre recibiendo matches de contenedores. Sheinbaum celebró que estas obras son “fundamentales”, y no dudamos que los habitantes estén ya soñando con carreteras tan lisas que parezcan sacadas de un videojuego de carreras.
Ahora, no todo es miel sobre hojuelas. Diez mil millones suenan a mucho, pero en manos de la burocracia, eso puede traducirse en tres baches menos y un grifo que gotea con estilo. Los colimenses, eso sí, están listos para vigilar cada peso como si fuera el último taco de la taquería.
En resumen, Colima se prepara para un makeover extremo. ¿Será que por fin dejen de usar lanchas para ir al súper por tanta inundación? Solo el tiempo lo dirá, pero mientras tanto, Sheinbaum ya se anotó un punto con esta promesa de proporciones épicas. ¡Que empiece la fiesta de la pala y el cemento!


