En un Zócalo más lleno que un metro en hora pico, Claudia Sheinbaum conmemoró este 9 de febrero el 113 aniversario de la Marcha de la Lealtad, rodeada de altos mandos militares y figurones del Legislativo y Judicial. Entre cadetes y fusilerías, el evento tuvo más simbolismo que un meme viral.
La presidenta encabezó el pase de lista de honor en memoria de los héroes del Heroico Colegio Militar, como los “Niños Héroes” de 1847 y figuras como José Azueta y Virgilio Uribe de 1914. Acompañada por el general Ricardo Trevilla Trejo y otros pesos pesados del gobierno, Sheinbaum también develó una placa en Palacio de Bellas Artes para Gerardo Ríos Covarrubias, quien perdió la vida en la marcha de 1913. Todo esto mientras cadetes como María Fernanda Ángeles García y Javier Enrique Valencia Avendaño recitaban poesía con más pasión que un influencer en un unboxing.
El general Trevilla juró lealtad al pueblo y al mando civil, asegurando que las Fuerzas Armadas son el escudo de México contra cualquier adversidad, como si fueran los Avengers de la seguridad nacional. El evento revivió la épica de 1913, cuando cadetes escoltaron a Francisco I. Madero en plena “Decena Trágica”, un caos de 10 días con más traiciones que un reality show, culminando en la renuncia y asesinato de Madero.
Sheinbaum, con este acto, pareció gritarle al pasado: “Aquí seguimos, más leales que un perro con croquetas”. Mientras tanto, el Zócalo vibró con historia y fusilería, recordándonos que la lealtad a veces cuesta más que un boleto de avión en temporada alta. ¿Será este el inicio de una nueva épica o solo un capítulo más en nuestra tragicomedia nacional?


