¡Vaya telenovela histórica! La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aplaudió este martes un “gesto de acercamiento” del rey Felipe VI de España, quien admitió que la conquista no fue precisamente un picnic con mariachis. Un reconocimiento de abusos que, aunque tardío, suena a intento de hacer las paces.
Resulta que el lunes, durante una visita al Museo Arqueológico Nacional en Madrid para la exposición “La mujer en el México indígena”, Felipe VI soltó la bomba: sí, hubo “mucho abuso” en la conquista, a pesar de las buenas intenciones de los Reyes Católicos y las leyes de Indias que, en teoría, protegían a los indígenas. Habló de “controversias morales y éticas” y de cómo el poder se ejerció de formas que no enorgullecen a nadie. Vamos, que la historia no es un cuento de Disney. Este comentario llega tras años de tensiones diplomáticas, desde que en 2019 Andrés Manuel López Obrador exigiera una disculpa formal a la Corona. Felipe no respondió entonces, y Sheinbaum, siguiendo la línea dura, ni siquiera lo invitó a su investidura en 2024. España, por su parte, mandó un “no gracias” y no envió representantes.
Recordemos que, cuando Hernán Cortés desembarcó en 1519 con su pandilla de conquistadores, Mesoamérica albergaba entre 15 y 30 millones de almas. Un siglo después, entre batallas, masacres y enfermedades como la viruela, apenas quedaban uno o dos millones. Un recorte demográfico más drástico que el presupuesto de una película de bajo costo.
Así que, ¿es este un paso hacia la reconciliación o solo un guiño para la foto? Sheinbaum lo ve como un avance, pero la historia no se reescribe con un discurso. ¿Será que Felipe y Claudia logren un final feliz, o seguirán bailando este vals de desencuentros históricos?


