¡Atención, defensores de la justicia! María del Rosario Piedra Ibarra, jefa de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), se plantó el 26 de enero ante la Comisión Permanente del Congreso para entregar el informe 2025. Recibido por la diputada Kenia López Rabadán, el reporte parece un guion de intriga: nuevos retos, desapariciones y un grito desesperado por hacer obligatorias sus recomendaciones.
Piedra Ibarra soltó la bomba: en 2025 no hubo quejas directas por desaparición forzada ligada a federales. Los pocos casos turbios apuntan a municipales, esos eternos chivos expiatorios. Las quejas diarias bajaron a 204.2, y atendieron a 238 mil 917 personas, unas 38 mil 827 en persona o por teléfono, y 54 mil 456 por la magia del internet. Pero la CNDH quiere músculo legal, pidiendo una reforma constitucional para que sus recomendaciones no sean solo papel mojado, sino órdenes de verdad.
El informe detalla que acompañaron a 730 familiares de desaparecidos y armaron 545 actividades de apoyo. La Secretaría de la Defensa Nacional se llevó 452 quejas, aunque el 70% se resolvió con un “te explico y ya”. Emitieron 173 recomendaciones por violaciones graves, solo dos de la actual administración, y 65 del sexenio pasado. En total, bajo Piedra Ibarra van 1 mil 426 recomendaciones, la mayoría de los últimos seis años. Además, 18 mil 331 personas se beneficiaron de conciliaciones y 627 por recomendaciones directas.
La CNDH también jugó al abogado rebelde con 87 acciones de inconstitucionalidad y atendió 1 mil 114 expedientes de inconformidad, un salto desde los 834 de 2024. Visitaron 278 penales, un 106% más que antes, y emitieron 23 medidas cautelares para casos urgentes. ¿Lograrán que sus palabras pesen más que un meme viral? El Congreso tiene la última palabra.


