Marzo de 2026 fue el mes en que Coahuila decidió romper récords, pero no precisamente en turismo. Los decomisos de droga se dispararon 120 por ciento: pasaron de 20 aseguramientos en febrero a 44 en marzo, según la Fiscalía General de la República. Básicamente, el estado se convirtió en catálogo de narcóticos con envío express incluido.
La mariguana lideró el show con 499 kilos decomisados, frente a los míseros 25 del mes anterior. Es decir, multiplicaron la cosecha por veinte como si alguien hubiera descubierto un invernadero del tamaño de Texas. La metanfetamina también tuvo su momento estelar: pasó de 558 gramos en febrero a casi 33 kilos en marzo. Eso es escalar de dealer de barrio a proveedor industrial en cuatro semanas.
La cocaína reapareció con un kilo 189 gramos después de desaparecer desde diciembre, como ese amigo que solo aparece cuando hay fiesta. Pero lo verdaderamente retro llegó con la heroína y la morfina: 11 kilos de la primera y cuatro de la segunda, sustancias que no se veían desde que Breaking Bad estaba de moda.
Y como si fuera paquete combo, los vehículos decomisados también explotaron: de siete en febrero a 69 en marzo. Aparentemente, los narcos necesitaban flotilla completa para mover tanta mercancía. La FGR, por su parte, destruyó stockpiles anteriores: 910 kilos de mariguana, 87 de metanfetamina y hasta LSD y MDMA, como limpiando el almacén antes de que llegue nueva temporada. Coahuila pasó de discreta a narcotienda abierta las 24 horas. La FGR sigue contando kilos como quien lleva inventario de supermercado.


