
La mayor organización indígena de Ecuador comunicó el miércoles la suspensión de los bloqueos de carreteras que había mantenido durante un mes como medida de protesta contra el gobierno. Esta decisión se tomó poco después de que el presidente, Daniel Noboa, advirtiera sobre un endurecimiento de las acciones para reprimir las manifestaciones. Desde el 22 de septiembre, fecha en que se eliminó el subsidio al diésel, las protestas indígenas han dejado al menos dos fallecidos, según informes de organizaciones de derechos humanos. Esta medida ha impactado especialmente a las zonas rurales, donde el 41% de la población vive en condiciones de pobreza.
Marlon Vargas, líder de la Conaie, la principal organización indígena, anunció mediante un video en redes sociales: «Hemos optado por una decisión complicada pero imprescindible: finalizar el paro, liberar las carreteras y regresar a nuestros territorios». Este mensaje llegó horas después de que Noboa declarara su intención de adoptar «una decisión más fuerte» para despejar todas las vías en un plazo de uno o dos días. Vargas expresó su «profunda preocupación» y condenó lo que describió como una «brutal represión» por parte de los miles de policías y militares enviados por el gobierno a las zonas más afectadas por los disturbios.
A pesar del anuncio, algunos tramos de la carretera Panamericana, que une Ecuador con Colombia por el norte, continuaban bloqueados, según reportes del servicio de emergencias ECU911. Las movilizaciones también han resultado en aproximadamente 300 heridos y 200 detenidos, de acuerdo con datos de grupos defensores de derechos humanos. Vargas instó a Noboa a «desmilitarizar» los territorios indígenas y a liberar a los manifestantes arrestados. Históricamente, las protestas lideradas por la Conaie han desencadenado episodios de violencia en Quito, incluso provocando la caída de tres presidentes. Los pueblos originarios constituyen cerca del 8% de los 17 millones de habitantes de Ecuador, conforme al último censo, aunque líderes indígenas sostienen que, según otros estudios, representan hasta un 25% de la población.

