En plena mañanera de Claudia Sheinbaum, Efraín Morales López, jefe de Conagua, soltó un balde de agua fría: la familia del diputado priista Mario Calzada Mercado tiene 5 concesiones agrícolas en Querétaro, con 628 mil metros cúbicos, que no riegan ni una lechuga. En lugar de eso, el agua se usa para venderla en pipas y regar lujos en un club de polo.
Morales explicó que, bajo la lupa de la nueva ley de aguas, descubrieron que un pozo supuestamente agrícola y pecuario se destinaba a llenar pipas para negocio. Otro título, en vez de campos, hidrata un desarrollo inmobiliario llamado “El Marqués”, con sky acuático y áreas verdes más grandes que un parque de diversiones. Y lo mejor: no pagan un peso por derechos de agua. Sheinbaum, con cara de “esto no se pasa ni con un vaso de agua”, señaló que la ley vieja permitía estos malabares sin reportar a Conagua, aunque supuestamente debían hacerlo. “Esa agua no produce alimentos, sino que riega un campo de polo mientras al lado la gente se queda seca”, lamentó.
La presidenta aclaró que, con la ley publicada en diciembre de 2025, ya se retiraron estas concesiones. Además, a la familia del diputado le clausuraron dos veces la venta de agua en pipas, aunque se ampararon la primera. Morales agregó que ahora pueden extinguir concesiones, clausurar y multar hasta con 3 millones de pesos por cambiar el uso del recurso.
Curiosamente, Calzada Mercado votó contra esta ley, diciendo que no fue incluyente y que no apoya a los campos. ¿Será que le dolió más el negocio familiar que el riego? Esto pinta más turbio que un charco en temporada de lluvias.


