La Cámara de Representantes de Estados Unidos dijo “no” este jueves a una iniciativa bipartidista para limitar el poder de Donald Trump de declarar guerra a Irán sin aprobación del Congreso. La resolución, impulsada por el republicano Thomas Massie y el demócrata Ro Khanna, buscaba obligar a Trump a pedir luz verde antes de seguir con operaciones militares contra Teherán. Pero con 219 votos en contra y 212 a favor, la medida se estrelló como un dron sin combustible.
Esto llega un día después de que el Senado rechazara un texto similar, mostrando que el Congreso, sobre todo los republicanos, no está listo para enfrentarse a la Casa Blanca en los primeros días de este conflicto. Aunque hubiera pasado en ambas cámaras, todos sabían que Trump la vetaría más rápido que un tuit polémico. Y para anular ese veto, se necesitaría una mayoría de dos tercios, algo más difícil que encontrar un unicornio en el Capitolio con la composición actual.
La votación ocurre menos de una semana después de que EE. UU. e Israel lanzaran, el 28 de febrero, una campaña militar masiva contra Irán, matando al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Teherán respondió con ataques a vecinos, desatando un caos regional en Oriente Medio. La muerte de seis militares estadounidenses en una base en Kuwait ha subido la presión para que el Congreso se pronuncie sobre una guerra que no ha autorizado formalmente. La Constitución dice que solo ellos pueden declarar guerra, pero una ley de 1973 da al presidente margen para intervenciones de emergencia.
Al final, Trump sigue con las manos libres para jugar a los soldaditos. ¿Se atreverá el Congreso a ponerle un alto, o seguirán mirando desde la grada? Esto está más complicado que un ajedrez en jaque mate.


