¡Tiro por la culata! Minutos antes de que la Secretaría de Gobernación y la Cancillería publicaran un comunicado rechazando el informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, Santiago Corcuera, expresidente del organismo, advirtió en público: “Ojalá el gobierno de México no descalifique ni ataque al Comité”. Spoiler: el comunicado salió igual, y Corcuera calificó la reacción como “deplorable”, lamentando que no se reconozca la dimensión del problema.
Usando una metáfora más clara que un diagnóstico médico, Corcuera dijo: “Enojarse con el doctor que te da el diagnóstico no te va a curar”. Negar la crisis, afirmó, solo frena las soluciones, como fortalecer la búsqueda de personas, atender la crisis forense, combatir la impunidad con apoyo internacional y replantear la estrategia de seguridad. En lugar de pelearse con la ONU, pidió seriedad y compromiso estructural.
Sobre el rechazo mexicano a la definición de desaparición forzada del Comité, Corcuera aclaró que no es un invento, sino un estándar de la Convención Internacional de 2006, la declaración de la Asamblea General de 1992 y la convención interamericana. También defendió la vinculación con el Estatuto de Roma, que reconoce este delito como crimen de lesa humanidad, incluso por actores no estatales.
El jurista aplaudió a los colectivos de búsqueda, diciendo que este avance internacional es “cien por ciento” gracias a las familias de desaparecidos. Aguilar, por su parte, señaló que los avances institucionales no bastan para prevenir ni erradicar el problema. ¿Dejará México de pelear con el “doctor” y aceptará el tratamiento? Esto está más tenso que un debate familiar en WhatsApp.


