
Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Exteriores de Cuba, ha lanzado un dardo envenenado contra Estados Unidos, acusando a su Ejército de realizar «ejecuciones extrajudiciales» en el mar Caribe y el océano Pacífico. Según Rodríguez, bajo la excusa de la lucha contra el narcotráfico, la Administración de Donald Trump está violando el Derecho Internacional al atacar embarcaciones, dejando un saldo de más de 60 muertos y destruyendo más de una decena de naves.
En un mensaje en redes sociales, el ministro cubano calificó estas acciones como una “grave violación” de los Derechos Humanos y una amenaza constante a la paz y estabilidad en América Latina y el Caribe. Rodríguez no se guardó nada, tildando el uso de la fuerza por parte de EE. UU. de “indiscriminado e ilegal”. Además, señaló que Washington ignora las raíces del tráfico de drogas mientras es el mayor mercado de estupefacientes del mundo, donde el dinero del narco se lava “impunemente” con complicidad de algunos políticos.
“Es terrorismo de Estado”, afirmó, criticando que se asesine sin debido proceso ni pruebas de que las embarcaciones transporten drogas. Para Rodríguez, EE. UU. actúa como un sheriff de película de los 80, disparando primero y preguntando después, sin abordar el origen del problema en su propio patio trasero.
Mientras el Caribe se convierte en un campo de batalla acuático, Cuba alza la voz contra lo que considera una cacería sin reglas. ¿Será este el inicio de un nuevo round diplomático, o solo otro capítulo en la eterna telenovela entre ambos países? Total de palabras: 260.

