¡Cuba se queda sin combustible y sin alas! Las autoridades de la isla notificaron a las aerolíneas que el suministro de JetFuel se suspenderá desde el martes 10 de febrero a medianoche, por un mes, debido a la brutal crisis energética. La presión de EE. UU. tiene a la isla en un apagón total, literal y figurado.
Un ejecutivo de una aerolínea europea, bajo anonimato, reveló que los vuelos de largo recorrido ahora harán escalas técnicas para recargar queroseno en otros países. Air France, por ejemplo, mantendrá su ruta con una parada en el Caribe. Los vuelos regionales seguirán sin drama, pero Cuba está en modo supervivencia. El fin del petróleo venezolano, tras el derrocamiento de Nicolás Maduro el 3 de enero en una operación militar de EE. UU., dejó a la isla sin su salvavidas energético. Rusia, por su parte, acusó a Washington de “asfixiar” a Cuba, y Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, prometió estudiar ayuda. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció una “cruel agresión” para doblegarlos.
México envió dos buques con 814 toneladas de ayuda humanitaria el domingo, mientras Claudia Sheinbaum negocia suministrar petróleo sin ganarse sanciones de Trump. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, agradeció en redes con un “Gracias, México” cargado de emojis de corazón. La Habana, desesperada, impuso una semana laboral de cuatro días, teletrabajo, cortes en transporte y turismo, y clases más cortas. Todo para ahorrar combustible y priorizar alimentos y electricidad, según el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga.
Trump, no contento, firmó un decreto amenazando con aranceles a quien venda petróleo a Cuba. ¿Amenaza excepcional o capricho personal? Esto parece más un reality de sanciones que una estrategia diplomática.


