¡Prepárense, futuros magnates! El miércoles, Ray Dalio, su esposa, y el gigante de inversiones BlackRock anunciaron que pondrán plata para las «cuentas Trump», un plan del gobierno de Donald Trump para que los bebés nacidos entre 2025 y 2028 arranquen la vida con 1,000 dólares en el bolsillo. Esto es parte de la «One Big Beautiful Bill», una ley que Trump empujó en el Congreso en julio como si fuera su nuevo reality show.
A esta fiesta de donaciones se suman Michael Dell y su esposa Susan, quienes ya habían firmado un cheque. Dalio, no queriendo quedarse atrás, soltó en redes sociales que donará unos 75 millones de dólares, igualando la contribución de Dell de 250 dólares por cada uno de los 300,000 niños de Connecticut. BlackRock, jugando en las grandes ligas, prometió igualar los 1,000 dólares del gobierno para empleados estadounidenses que califiquen. Mientras, la empresa informática de Dell aportará la friolera de 6,250 millones de dólares. ¿Quién necesita un chupete cuando puedes tener un fondo de inversión?
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anda como organizador de kermés, buscando más donantes públicos y privados. En un evento en Washington, reveló que 20 estados ya están considerando engrosar estas cuentas. Parece que todos quieren un pedazo de este pastel financiero para pañales.
Así que, mientras los bebés de hoy babean, Trump les asegura un futuro más brillante que un filtro de Instagram. ¿Será este el inicio de una generación de mini-Wall Street o solo otro titular rimbombante? Esto huele a más drama que una guardería en hora de siesta.


