¡Atención, amantes de las emociones fuertes! La DEA de Estados Unidos ha puesto el ojo en la Salvia divinorum, una planta alucinógena de la Sierra Mazateca en Oaxaca, México, que los mazatecos usaban en rituales como “María Pastora”. Ahora, esta hierba de la familia de la menta se ha vuelto la rockstar de las experiencias psicodélicas recreativas, sobre todo en tierras gringas.
Originaria de Oaxaca, la salvia ha viajado más que un influencer en pandemia, cultivándose en interiores y exteriores en climas húmedos. Se puede masticar, fumar o vaporizar, gracias a su compuesto estrella, la salvinorina A, que te lanza a un viaje mental más rápido e intenso que cualquier alucinógeno regulado. La DEA advierte que incluso pequeñas dosis pueden nublar tu juicio más que una discusión política en redes sociales, con efectos físicos y cognitivos que te dejan preguntándote si estás en un sueño o en un episodio de ciencia ficción.
Aunque no está clasificada como sustancia controlada a nivel federal en EE. UU., varios estados ya le han puesto el freno. Sin embargo, su estatus de “legal” ha hecho que tiendas online y botánicos la vendan como el nuevo juguete cool, una alternativa al peyote o la mescalina. Mientras tanto, México, cuna de esta planta, se debate entre su uso ancestral y su explotación comercial fuera de contexto cultural.
Así que, mientras la DEA sigue con lupa este viaje herbal, la discusión sigue abierta: ¿es un tesoro espiritual o una bomba de tiempo recreativa? Solo esperemos que no terminen vendiéndola en el supermercado junto al orégano.


